César Adrianzén Viera
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César Adrianzén Viera
     
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ASPECTOS SUBJETIVOS DEL TIPO PENAL
PRESENTACIÓN



El trabajo de investigación que a continuación presentamos está construido con mucho esfuerzo y vasta información acerca de LOS ASPECTOS SUBJETIVOS DE TIPO PENAL, el cual tiene como fin ampliar nuestros conocimientos básicos de esta materia para nuestra optima formación como profesionales puesto que planta los cimientos de nuestra carrera.
A juzgar desde el punto de vista material de nuestro trabajo de investigación hemos tenido a bien consultar diversas y seleccionadas fuentes bibliográficas, complementadas también por la ineludible asistencia del internet, que enriquecen su contenido y sobre todo acrecientan nuestros conocimientos respecto a la materia. Considerando el punto de vista formal de nuestro trabajo de investigación hemos tratado de seguir las pautas correspondientes a un trabajo monográfico de tal investidura.
El largo camino hacia la culminación de nuestra carrera es todavía distante, sin embargo es ahora cuando debemos asumir la ardua tarea de ser abogados; abogados al servicio de los demás que formen sociedad. Mientras tanto seguiremos disfrutando conocer más sobre la carrera que nos apasiona.



César Adrianzén Viera






CAPÍTULO I



1-ASPECTOS SUBJETIVOS DEL TIPO PENAL

El aspecto subjetivo de tipo penal, está integrado por las referencias al mundo interno del autor utilizadas para describir el acto incriminado. El dolo es su elemento principal. Excepcionalmente algunos tipos legales exigen además del dolo, los elementos subjetivos del injusto. Él constituye el núcleo de lo ilícito personal de la acción.



1.1-DOLO.

El dolo penal consiste en la conciencia y la voluntad de realizar el tipo legal. Es el elemento nuclear y principal del tipo subjetivo y, frecuentemente, el único componente del tipo subjetivo (en los casos en que el tipo no requiere otros). El dolo es el querer del resultado típico, la voluntad realizadora del tipo objetivo. Ahora bien, para que un sujeto pueda querer algo debe también conocer algo. Con el dolo sucede lo mismo, pues es un querer. El conocimiento que presupone este "querer" es el de los elemento del tipo objetivo en el caso concreto: el dolo del homicidio (artículo 79) es el querer matar a un hombre, que presupone que se sepa que el objeto de la conducta es el hombre, que el arma causará el resultado (previsión de la causalidad).

Para Luis JIMÉNEZ DE ASÚA , existe dolo cuando se produce un resultado típicamente antijurídico, con conciencia de que se quebranta el deber, con conocimiento de las circunstancias de hecho y del curso esencial de la relación de causalidad existente entre la manifestación humana y el cambio en el mundo exterior, con voluntad de realizar la acción y con representación del resultado que se quiere o ratifica.

Por su parte, GRISANTI (1999,192) lo define como la voluntad consciente, encaminada u orientada a la perpetración de un acto que la ley prevé como delito. Por su parte en los códigos penales se utilizan expresiones sinónimas, tales como malicia, intención, propósito, entre otras.



1.2-REPRESENTACIÓN Y HECHO DOLOSO.

Por parte del autor del hecho doloso, éste implica la representación de aquellas circunstancias del hecho que correspondan a los elementos de un delito.
Esta representación tiene tres componentes:


oConocimiento de los hechos presentes.

oRepresentación de una situación futura que quiere que se produzca o cuya producción consiente.

oConocimiento de los medios e instrumentos para poner en ejecución esa acción.




1.3- ESTRUCTURA DEL DOLO

En el dolo se distinguen dos Aspectos o Elementos del dolo: el elemento Intelectual y el elemento Volitivo, emocional o afectivo.
A mencionar:




1.3.1-Elemento intelectual o intelectivo


Para actuar con dolo el sujeto tiene que tener la conciencia de estar realizando las circunstancias del tipo legal objetivo. Este elemento NO exige saber que la conducta sea antijurídica.

Está constituido por la previsión, el conocimiento, la representación del acto típicamente antijurídico, y comprende, ante todo, el conocimiento de los elementos objetivos del delito.

Para GRISANTI (1999), grafica esta situación con el siguiente ejemplo: para que exista delito de hurto es preciso que el sujeto activo sepa que la cosa mueble de la cual se apodera es ajena, entonces el hurto es un delito doloso, intencional. Si el sujeto activo, erróneamente piensa que la cosa ajena le pertenece, entonces estará exento de responsabilidad penal, porque el error de hecho esencial en que ha incurrido, al creer que la cosa ajena le pertenece, excluye el dolo, la culpabilidad y en consecuencia la responsabilidad penal.

Para que exista una agravación de responsabilidad penal, el agente debe tener en cuenta la previsión, el conocimiento o representación de los hechos que fundamentan tal agravación de responsabilidad y el consecuente aumento de la pena, que son los elementos objetivos del delito. En cambio, no comprende el conocimiento, la previsión y la representación de los elementos subjetivos, de manera que si una persona cree que es inimputable, cuando en realidad lo es, esa persona será penalmente responsable e imputable aún cuando crea lo contrario.



Se distinguen dos clases de errores: de Tipo y de Prohibición


-De tipo:

Es la contrapartida del elemento intelectivo, es decir, se produce una falsa y equivocada representación de las circunstancias que integran el tipo legal objetivo. Recae sobre las circunstancias. Los efectos que produce el error de tipo es que no habría dolo, por faltar el elemento intelectivo. El error de tipo puede recaer en el Dº porque existen los elementos normativos de carácter jurídico. Aquí tenemos dos Aspectos:
Error de tipo inevitable: El sujeto aún empleando la diligencia normal para conocer las circunstancias del tipo legal objetivo, de todas maneras hubiera incurrido en el error. El error inevitable excluye el dolo y la culpa.
Ej.: Un señor tiene relaciones con una menor, y para saber si ella es mayor él le pide su DNI y ella le muestra el de su hermana mayor.
Error de tipo evitable: El sujeto no emplea la diligencia normal. Excluye el dolo, pero no la culpa. Aunque se sanciona excepcionalmente la culpa en el Dº Penal.



-De prohibición:

Recae sobre la antijuridicidad de la acción, el sujeto cree que la acción está autorizada por el Dº.



§En ambos el error puede ser de hecho o de derecho.

§En nuestro país esta distinción no produce efectos prácticos porque no se sanciona la culpa, salvo excepciones.



1.3.2-Elemento volitivo, emocional o afectivo.

Además de que el agente activo del delito se represente un resultado antijurídico determinado, se hace necesario que desee la realización de ese resultado. Este elemento consiste en que tiene que manifestarse una voluntad de actuar, es importante que la voluntad se exteriorice. Es decir; Tener la voluntad o querer realizar las circunstancias del tipo legal objetivo. Mientras que el sujeto no realiza una acción concreta, no hay dolo por más que las intenciones sean pérfidas. Solamente va a existir dolo en la medida de que el sujeto se atribuya a sí mismo la acción y tenga efectivamente la posibilidad de influir en el desarrollo de los resultados.





1.3.2.1- Teorías volitivas.



-Teoría de la voluntariedad:

Sostenida por FERRI, GARÓFALO, ellos afirman que el dolo es la intención más o menos perfecta de cometer un acto que se conoce como contrario a la ley.


-Teoría de los móviles:

Por impulso de la escuela positivista italiana surgió esta teoría que se basaba en el móvil como la esencia del dolo, hasta el punto de que si el agente comete un delito y los móviles no fueren egoístas, todo quedaría reducido a una simple contravención de policía.



-Teoría de la representación.

Su representante más importante es VON LISTZ. Según esta teoría lo que importa es lo que se prevé, para que se configure el dolo hace falta la previsión del resultado y se define a la representación como el conocimiento de todas las circunstancias del hecho que acompañan al acto voluntario previsto por la Ley (Ley penal).




1.4-CLASES DE DOLO


1.4.1- DOLO DIRECTO DE PRIMER GRADO

La mayoría de los autores concuerdan con la definición de JOSÉ HURTADO POZO que define el Dolo como “la aspiración o pretensión orientada a alcanzar una meta determinada. El agente “persigue” al decirse actuar, alcanzar este fin. La realización del tipo legal, querida y buscada, constituye el fin penalmente significativo, aun cuando sea sólo una etapa intermedia en el comportamiento agente. Tampoco es indispensable que dicha meta constituya motivo por el cual el agente actúa.

Decisivo es que el agente, creando o aumentando el riesgo de perjudicar un bien jurídico protegido, decida cometer un acto con el objeto de realizar el tipo legal o el resultado previsto.
Se habla de delitos de propósito cuando el tipo legal prevé como elemento subjetivo una finalidad especial resulta inconveniente considerar la intención propósito determinado como una forma especial de dolo diferente al dolo directo.

Un caso que basta de voluntad dirigida a la realización de un resultado incierto es el de los delitos cuyo tipo legal prevé, como elemento subjetivo, que el agente actúe “a sabiendas…”



1.4.2-DOLO DIRECTO DE SEGUNDO GRADO

El autor sabe que la realización del tipo legal, de una circunstancia del hecho o del resultado es una consecuencia muy vinculada con la acción que ha decidido realizar. No basta que se represente el resultado como posible; lo considera como etapa intermedia o presupuesto vinculado de manera segura con el fin que persigue, pese a que no tenga por segura su producción. Aunque no lo desee o prefiera evitarlo, sin embargo ésta decidido a realizar el hecho previsto. Por esto, se habla de resultado dolo incierto son efectos necesarios.



1.4.2.1- Dolo eventual

Es el conocimiento y la aceptación previa por parte de una persona de la posibilidad de que se produzca una determinada consecuencia como consecuencia de su actuación.



1.5- PRIORIDAD AL ELEMENTO INTELECTUAL

Según la teoría de la posibilidad, se considera como determinante el hecho que el autor se hubiera representado como posible la realización del resultado y no se haya obtenido de actuar, sin importar su actitud respecto al mismo (aprobación indiferencia) de que el resultado se produzca, que el autor lo prevea como factible, próximo y no sólo como posible. En esta perspectiva, en los últimos años, se ha buscado, sin considerar el grado de probabilidad, reforzar el aspecto cognitivo afirmando que existe dolo cuando el agente crea un peligro de tal importancia que racionalmente una persona cuerda debe pensar que en perjuicio debe producirse o, al menos, que puede consumarse. Así mismo se ha propuesto precisar la teoría de la probabilidad recurrente al criterio de que el agente, en el momento de la acción, no haya considerado el resultado como consecuencia improbable de su comportamiento. Partiendo de la idea de que toda acción delictuosa implica una situación de peligro.

Por más sugestivo y moderno que se le estime, no resulta convincente de lo que hace conociendo el peligro concreto que genera su comportamiento. Esta propuesta de interpretación tampoco es compatible con los criterios normativos que inspiran el Código Penal vigente e implica tener que reducir la acción humana a sólo sus componentes intelectuales. La conciencia en el dolo, es un conocimiento o un saber calificado, lo que es fuente de confusión.



1.6- PRIORIDAD AL ELEMENTO VOLUNTAD

Los criterios que prefieren otorgar la prioridad al elemento voluntad han dado de diversas maneras. El elemento común que los vincula es la actitud del agente respecto al resultado que se representa como posible. Esta actitud ha sido descrita, a veces, como el que el agente aprueba o consienta el resultado que se imagina como probable.

En otras ocasiones, se ha considerado suficiente que haya mostrado desinterés respecto al perjuicio probable de su comportamiento. La indolencia del agente frente a la probabilidad de causar un perjuicio a terceros pone en evidencia, menos que se ha resignado a producirlo. Así el dolo eventual estaría excluido en la hipótesis de que el agente tuviera al resultado como indeseable o esperara, se niega el dolo eventual cuando la voluntad que controla el desarrollo del hecho está dirigida a evitar que el resultado se produzca. Ambas pueden ser consideradas como criterios útiles para admitir o rechaza el dolo eventual.



1.7- DOCTRINA MAYORITARIA

La doctrina mayoritaria recurre al criterio que no tiene en cuenta los sentimientos de aprobación o de indiferencia del agente con relación al resultado. Se considera suficiente que, respecto a su probable realización, el agente se haya conformado con que se produzca, el agente decide actuar y, entonces, se representa como probable la realización del supuesto de hecho típico. Ejecuta el acto de modo que por su manera de actuar se conforma, se resigna hace suyo el resultado probable.

Quien obra de esta manera y es consciente de la posibilidad de cometer un delito, debe hacer lo necesario para descartar dicha eventualidad. Si no lo hace, se puede afirmar que ha contado o calculado con su materialización.

En la doctrina, se usan diversas expresiones para resumir este conjunto de criterios. Así se dice que el agente debe “acomodarse” consentir o aceptar.




CAPÍTULO II




2-AUSENCIA DEL DOLO O ERROR DE TIPO

2.1- concepto:

El error de tipo es el fenómeno que determina la ausencia de dolo cuando, habiendo una tipicidad objetiva, falta o es falso el conocimiento de los elementos requeridos por el tipo objetivo ( excluye al dolo). Elimina siempre el dolo y, por ende, la tipicidad dolosa de la conducta.
Ejemplo:

-Quien cree que está disparando sobre un oso y resulta que no se trata de un oso sino de su compañero de cacería.

-Quien se apodera del abrigo que está en el perchero del café y sale con él en la creencia que se trata de su propio abrigo.
En estos casos el error ha recaído sobre uno de los requerimientos del tipo objetivo:

-En el primero el sujeto ignora que causa la muerte de un hombre.
-Y en el segundo que la cosa es ajena.
Esto determina que:

-En el primer caso realice una conducta final de cazar un oso (pero no una conducta final de homicidio).

-Que en el segundo realice una conducta final de llevarse un abrigo (pero no una de hurto de un abrigo).
En estos casos desaparece la finalidad típica, es decir, la voluntad de realizar el tipo objetivo. No habiendo querer de la realización del tipo objetivo, no hay dolo y, en consecuencia, la conducta es atípica. Son casos en que hay tipicidad objetiva pero no hay tipicidad subjetiva porque falta el dolo.

Dolo es querer la realización del tipo objetivo, cuando no se sabe que se está realizando un tipo objetivo, no puede existir ese querer y, por ende, no hay dolo: ese es el error de tipo.




2.2-EFECTOS DEL ERROR DE TIPO.

El error de tipo abarca dos fenómenos que psicológicamente pueden distinguirse, pero que jurídico-penalmente tienen los mismos efectos: el error y la ignorancia.

El error es el conocimiento falso acerca de algo; la ignorancia es la falta de conocimiento sobre algo. Desde el punto de vista penal, ambos tienen los mismos efectos.

En cualquier caso, el error de tipo elimina el dolo y, como consecuencia ineludible, la tipicidad doloso de la conducta.



2.3- ERROR DE TIPO VENCIBLE O RELATIVO:

Se presenta cuando el agente pudo evitar el error (equivale a una imprudencia), si hubiera actuado con la debida cautela, en este caso el delito será sancionado como culposo. Este error puede considerarse como imprudente porque pudo prevenirse. Puede dar lugar a tipicidad culposa.




2.4- ERROR DE TIPO INVENCIBLE O ABSOLUTO:

Incide en el error sobre un elemento esencial del tipo, no se pudo evitar, Error de quien poniendo la diligencia debida no hubiese salido del error (impunidad por caso fortuito). Elimina también la posibilidad de la tipicidad culposa
Ejemplo:

-Como en el supuesto de una mujer embarazada que hubiese ingerido un tranquilizando recetado por un médico y en cuyo rótulo no exista ninguna advertencia de los problemas que ocasiona el fármaco.
En caso que el error de tipo se inevitable, además de eliminar la tipicidad dolosa, descarta cualquier otra forma de tipicidad.

Con respecto a una circunstancia que agrave la pena, si es invencible, excluye la responsabilidad o la agravación del error invencible sobre la ilicitud del hecho constitutivo de la infracción penal.



2.5- ERROR SOBRE CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES O ATENUANTES:

Si el agente no conoce las circunstancias agravantes, No le es imputable la agravación debido a que su dolo abarca el tipo objetivo cualificado. En cambio, cuando se desconocen circunstancias que privilegian la conducta, entendemos que la solución debe ser la aplicación del tipo más benigno.
Ejemplo :

-Luís mata a su supuesto padre de nombre Carlos, pero luego de la muerte descubre que entre ellos no existía un vínculo familiar alguno; entonces Luis debe responder solo por homicidio simple.



2.6- CLASES DE ERROR


El error puede ser:

-Error sobre el objeto de la acción. Es irrelevante la cualidad del objeto o de la persona sobre el que recae la acción. Aquí el agente yerra sobre las características o identidad del objeto de la acción.

-Error sobre la relación de causalidad. Se presenta cuando entre la representación del autor de un determinado desarrollo del suceso y el suceso que realmente se produce como consecuencia de la acción existe coincidencia en lo esencial.





CAPITULO III




3-MODALIDADES PARTICULARES DE ERROR.


3.1- ERROR IN PERSONA.

Se presenta cuando la conducta desplegada pos el agente se ejecuta sobre el objeto de la acción (persona o cosa) diferente del que quería dañar; es decir, la acción se dirige hacia un objeto que no es el que quería afectar; es decir, que es la modalidad particular de error que se presenta cuando se cree dirigir la conducta contra un objeto pero en realidad se la dirige a se afecta otro objeto. En este caso, cuando los objetos no son equivalentes desaparecerá el dolo, como es el caso de alguien que tiene acceso carnal con su mujer creyendo que era la ajena, no presentándose entonces el dolo por adulterio; o bien no hay dolo de hurto si alguien se apodera de una cosa propia creyendo que era ajena. En estos casos desaparece el dolo porque éste es el querer la realización del tipo objetivo con conocimiento de sus elementos, cuando en realidad están faltando esos elementos, que sólo existen en la imaginación del autor.

Cuando los objetos son equivalentes, la solución cambia porque la desviación resulta irrelevante para el dolo. Quien confunde a su enemigo con su vecino y dirige su conducta a matar a su vecino y le mata, cometerá homicidio.

La diferencia fundamental entre error en el golpe y error en el objeto, es que en la primera la acción se dirige contra una persona y afecta a otra, en tanto que en la segunda la conducta se dirige y consuma contra una determinada persona aunque se presenta un error en la motivación que no es relevante para la tipicidad.

Por ejemplo: El autor confunde el objeto que quiere dañar o poner en peligro con otro. Este error se presenta con relación a la calidad del objeto o delito o la identidad de la persona. Es el caso, por ejemplo, del agente que quiere matar al perro de su vecino (daños a la propiedad) y, en realidad, causa la muerte del hijo menor que se encontraba jugando en el recinto reservado al animal.



3.2-ABERRATIO ICTUS.

Es el también llamado error en la ejecución o error en el golpe. Es la modalidad particular de error en la cual una conducta se dirige contra un objeto, pero afecta a otro objeto, al que no se quería ni se aceptaba la posibilidad de afectar.

Puede suceder que el objeto de la conducta y el ente que resulta afectado no sean equivalentes, como cuando alguien dispara contra el dueño y lesiona al perro. En este caso habrá una tentativa de homicidio, porque la lesión del pero constituye un daño y el daño culposo es atípico.

El proceso causal previsto por el autor se produce según un mecanismo no esperado, en virtud del cual el resultado querido se produce, pero sobre una persona u objeto que la que ha tenido en su mira el autor. Se propugna una solución en el concurso ideal del delito: el de tentativa con respecto a la persona u objeto sobre el cual la acción y el delito culposo consumado respecto a la persona u objeto sobre el cual dicha acción termino recayendo.

Indica ZAFFARONI que sucede lo mismo cuando los objetos son equivalentes, ya que si alguien dispara contra otro matando a un tercero, tendremos un concurso ideal de tentativa de homicidio con homicidio culposo. No obstante un sector doctrinario afirma que en ese caso hay un homicidio doloso consumado, porque el autor quería matar a un hombre y mató a un hombre.



3.3- DOLUS GENERALIS:

Dentro de esta modalidad particular de error supone la presencia de dos actos, el primero de los cuales es tomado erróneamente por el autor como exitoso, que lo motiva su adhesión al segundo acto que es el que conduce la producción del resultado. Es un error sobre la causalidad en que el autor cree haber alcanzado el resultado, pero en realidad éste sobreviene dentro del curso causal con posterioridad.

Así, cuando un sujeto cree haber dado muerte a golpes a su víctima, pero en realidad ésta está solo desmayada y muere por ahorcamiento la cuelga de un árbol para simular un suicidio. En este caso deben analizarse dos posibilidades:

1)Si hay una sola conducta, que la muerte se haya producido por los golpes o por el colgamiento es irrelevante; pero para que haya una conducta es necesario que haya un plan unitario, es decir, una unidad de decisión que implica matar y colgar para simular un suicidio. En este caso es homicidio doloso consumado.

2)Si existen dos conductas, es decir, hay dos planteamientos sucesivos de la causalidad, en el primero de los cuales el sujeto quiere matar a golpes y en el segundo cuando ya cree haber causado la muerte de su víctima, se le ocurre colgar lo que cree que es un cadáver para simular su suicidio. Sería entonces un concurso real de tentativa de homicidio y homicidio culposo.





CAPITULO IV


4-OTROS ELEMENTOS SUBJETIVOS DEL TIPO PENAL

Son elementos subjetivos del tipo penal aquellas predisposiciones o motivos que el legislador exige en algunos casos, aparte del dolo, para constituir el tipo de algún delito. La importancia de estos elementos subjetivos radica en que si no concurren no se da el respectivo tipo de injusto.


4.1-LA CULPA:

Se dice por culpa a la omisión, no dolosa, de una actividad que exija la naturaleza de la obligación y corresponda a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar, que implica que el hecho injusto o dañoso consiguiente motive su responsabilidad civil o penal. La culpa conjuntamente con dolo son las dos únicas formas de culpabilidad. Existe cuando se ha producido un resultado típicamente jurídico sin que el autor haya previsto los efectos.

Según FRANCESCO CARRARA ; el termino jurídico de culpa supone la “voluntaria omisión de diligencia en calcular las consecuencias posibles y previsibles del propio hecho". A raíz de esta teoría se le han manifestado diversas críticas, lo que no implica que no se reconozca que el concepto de previsibilidad desempeña un papel de importancia en la culpa, sino tan solo que ese elemento no puede considerarse como suficiente para servirle de fundamento, dado que en otras razones, aun siendo previsible el resultado, puede no darse la culpa, si el sujeto ha actuado con la debida diligencia y prudencia. Por lo tanto, “no se trata de verificar el conocimiento del autor, si de determinar lo que éste debería saber” , lo cual significa que la recriminación individual culposa no debe ser entendida como posibilidad de ser conocido, sino como imputación de conocimiento, pero en un nivel sustancialmente menor que el dolo. Este conocimiento le permite al autor del hecho culposo las posibles consecuencias de su actuación, pero no conocer su probable materialización.

Al respecto don Luis Jiménez De Asúa ; describe la Culpa como: ¨ La producción de un resultado típicamente antijurídico por falta de previsión del deber de conocer, no solo cuando a faltado al autor la representación del resultado que sobrevendrá , sino también cuando la esperanza de que no sobrevenga ha sido fundamento decisivo de sus actividades, que producen sin querer el resultado antijurídico y sin ratificarlo ¨ así mismo para VON LIZST ¨ Es la no previsibilidad del resultado supuesto en el momento en que tiene la manifestación de la voluntad. “

Anteriormente el Dolo y la Culpa, estaban ubicados, dentro de la teoría del delito en el elemento culpabilidad; sin embargo se llegó a determinar que, el delito culposo tenía sus características propias, así pues, Francisco Muñoz Conde , señala ¨En 1930 el Penalista Alemán ENGISCH destacó que entre la pura conexión causal de la acción imprudente con el resultado y la culpabilidad (Elementos que eran los únicos que se exigían entonces), habían un tercer elemento importantísimo, sin el cual no podrían fundamentarse el tipo de injusto del delito imprudente: el deber objetivo de cuidado¨. La principal función del Derecho penal es la prohibición de comportamientos orientados a la lesión o puesta en peligro de bienes jurídicos, esto es, la evitación de la realización de conductas dirigidas hacia la producción de un resultado no deseado por el ordenamiento jurídico ni por la sociedad. Sin embargo, se evidencia la afluencia de comportamientos que si bien no se orientan a la lesión o puesta en peligro de bienes jurídicos, sí representan un alto riesgo para los mismos; luego, junto a la actuación orientada por el sujeto a la afectación del bien jurídico concebida como delito doloso, la actuación no dirigida a su lesión es comprendida dentro de los alcances del delito culposo; por ello la incriminación culposa aparece como una extensión de la forma básica (dolosa) de protección de los bienes jurídicos y muestra un carácter excepcional. Esta marcada subjetivización del delito imprudente ha tenido incidencia en la distinción entre culpa consciente y culpa inconsciente, sobre ello volveremos más adelante, aquí queremos resaltar su acento en la construcción de la estructura típica del delito imprudente a partir de las bases sentadas por el finalismo.


oDelito Culposo:

En el Derecho Penal se define al delito culposo como el acto u omisión que produce un resultado descrito y sancionado en la ley penal, a causa de no haber previsto ese resultado siendo previsible, o se previó confiando en que no se produciría, en virtud de no observar un deber de cuidado que debía y podía observar según las circunstancias y condiciones personales. El término "culposo" generalmente se utiliza en materia de siniestros y seguros vehiculares, aunque también se utilizan acepciones como delitos imprudenciales o no intencionales.

Así mismo Raúl Peña Cabrera ; detalla que: ¨El delito culposo reside en la realización del tipo de objetivo de un delito doloso, pero a causa de haber infringido un deber de imprudencia o de cuidado, tanto por desconocer la presencia de ese deber, o aun conociendo al agente pensó que el resultado no habría de realizarse. Después de dejar su tesis primitiva de la ¨ finalidad potencial ¨ de la imprudencia, escribió: el contenido decisivo del injusto de los delitos culposos consiste en la divergencia entre la acción realmente emprendida y la que debía haber sido realizada en virtud del cuidado necesario”. Estaremos entonces, frente a un delito culposo cuando se realiza una conducta o una omisión que produjo un resultado que ya la ley penal establece y sanciona y que por lo general es un resultado dañoso; por otra parte ese resultado puede ser conocido o desconocido por el ciudadano pero que la ley nos impone el deber de conocerlo o por lo menos de imaginar sus alcances para luego entonces poder preverlo y evitar que se produzca, sin embargo aquel ciudadano que no prevea ese resultado, o si lo prevea y confíe en que no se producirá, y debido a esa confianza o falta de previsión deje de tomar o ni siquiera tome las medidas necesarias para evitar ese daño será sujeto a la acción penal del Estado.
Esto plantea varios problemas, en primer lugar el ciudadano puede sentir que el Estado al penar su conducta no intencional pero dañosa sea injusto, ya que el infractor jamás quiso que se produjera un daño, pero para el Estado existe la presunción de que todo ciudadano trae consigo la idea elemental de lo que es bueno y lo que es malo por lo que esa comprensión podrá proyectarlo a prever el resultado dañoso que sanciona la ley penal. Es decir, se sanciona la responsabilidad por un acontecimiento o hecho. Respecto a este tema se ha referido ampliamente Felipe Villavicencio Terreros, en su artículo: Derecho y sociedad Nº23 ; argumentando lo siguiente: “El fundamento de la punibilidad de los delitos culposos o imprudentes se basa en un doble aspecto. El primer aspecto se halla referido al desvalor de la acción, específicamente al crear o incrementar el peligro o riesgo cuando se infringe una norma de cuidado. Aquí se toma en cuenta la cognoscibilidad del riesgo y el debido cuidado que se exige al agente. El segundo aspecto viene a ser el desvalor del resultado, es decir, la puesta en peligro o la lesión que se genera en contra del bien jurídico protegido. Así, los tipos culposos no criminalizan acciones como tales, sino que estas acciones se prohíben en razón que el resultado se produce por particular forma de realización de la acción. El Código Penal de 1991 asume el llamado sistema del “numerus clausus” para identificar a estos delitos (artículo 12, segundo párrafo: “El agente de la infracción culposa es punible en los casos expresamente establecidos en la ley”). En este mismo sentido se expresan el Proyecto del Código Penal Parte General del 2004 (art. 12) y la jurisprudencia: “Nuestra legislación penal ha adoptado el sistema de los números clausus para penalizar estas acciones, es decir, es preciso que el propio tipo penal acepte la realización del delito en forma imprudente”.

En realidad, en nuestro Código Penal no existen muchos tipos culposos y, no toda figura dolosa tiene su correspondiente versión culposa. Ejemplo: Existe el homicidio doloso (artículo 106, Código penal) y el homicidio culposo (artículo 111, Código penal), pero no existe hurto culposo, ni estafa culposa, pues el Código Penal no las ha previsto expresamente. Además, en nuestra legislación penal no existen figuras culposas independientes. Normalmente, los delitos imprudentes están vinculados a su correspondiente versión dolosa. Ejemplo: la lesión culposa (artículo 124, Código penal) a la lesión dolosa (artículos del 121 al 122, Código penal).”




4.1.1-Clasificación de la culpa por su gravedad

Es muy importante la clasificación de la culpa por su gravedad, dado que en muchas ocasiones los contratos eximen de responsabilidad para ciertos grados de culpabilidad. Es habitual la distinción entre:



oCulpa grave o lata:

Es la falta grave de diligencia u omisión de las precauciones más elementales. La culpa lata suele compararse al dolo.



oCulpa leve:

Se designa así a la omisión de la diligencia normal, de las precauciones que suelen tomar las personas corrientes.

oCulpa levísima: consiste en la omisión de la diligencia propia de las personas escrupulosas.
Desde el punto de vista tradicional, se consideran dos clases de culpa: consciente e inconsciente. Sin embargo ninguna de estas dos clases de culpa no constituyen grados diferentes de responsabilidad, no siendo posible establecer como regla que la culpa consciente sea más grave que la culpa inconsciente.




oCulpa consciente o con presentación:

Se presenta cuando el autor a pesar de conocer la posibilidad o peligro de la concreción del tipo penal a través de su conducta, rechaza el resultado; confiado o esperanzado de poder evitarlo. Tiene conciencia de que el resultado típico puede sobrevenir de la creación del peligro por él generada. “La culpa consciente exige en el sujeto la confianza que el resultado, a pesar de su posibilidad, no se producirá”.

Sobre el mismo tema RAÚL ZAFARONNI; detalla que “se llama culpa con representación a aquella en que el sujeto activo se ha representado la posibilidad de la producción del resultado, aunque la ha rechazado en la confianza de que ha llegado el momento, lo evitará o no acontecerá. Este es el linde de la culpa con el dolo (eventual). Aquí hay un conocimiento efectivo del peligro que corren los bienes jurídicos, que no debe confundirse con la aceptación de la posibilidad de producción del resultado, que es cuestión que hace a lo conativo y no a lo cognoscitivo, y que caracteriza al dolo eventual. En la culpa con representación lo único que se conoce efectivamente es el peligro.



oCulpa inconsciente o sin representación:

Se conoce como tal aquella que, siendo previsible la realización del tipo legal el agente no previó la afectación al bien jurídico debido a la vulneración del cuidado debido. Aún teniendo los conocimientos que le permitirían representarse dicha posibilidad de producción del resultado, no los actualiza y, por ende, no tiene conciencia de la creación del peligro. Mientras que en la culpa consciente, el defecto sólo se halla en relación al querer del infractor, ya que conoce la posibilidad de la producción del resultado típico; en la culpa inconsciente, el defecto se halla en relación con el conocimiento o representación de la producción del resultado típico, que le era exigible, y el querer. En la culpa consciente, el agente debe representarse la posibilidad del resultado, tomando previsión de todos los elementos del tipo objetivo, si esto falla, aun respecto de un elemento típico, solo se podrá hablar de culpa inconsciente.



4.1.2-Formas de culpa:

Aún cuando el actual Código Penal Peruano, del año 1991 no distingue las especies de culpa (que sí lo hacía el Código Penal anterior del año 1924, que utilizaba más el término negligencia en los tipos de la parte especial , salvo el caso de quiebra previsto en aquel entonces en el art. 253 del Código Penal). Sin embargo subsiste la distinción entre: Negligencia Imprudencia e Impericia.



4.1.2.1- LA IMPRUDENCIA:

En Derecho penal tiene cabida la imprudencia cuando ha tenido lugar al cometer un acto que, si hubiese sido voluntario o doloso, sería constitutivo de delito. Se habla así de imprudencia punible, que admite diferentes graduaciones según su gravedad: imprudencia temeraria e imprudencia simple. Si es cometida por un profesional que, en el desempeño de su profesión, omite las diligencias propias de ella, se habla de impericia o negligencia profesional, y constituye una circunstancia agravante de la responsabilidad criminal, sancionada por tanto con penas más severas.
Se entiende como tal a ¨un exceso en el actuar¨, como tal es el autor del hecho quién con su conducta sustentada en la ligereza o indebida audacia causa daño o afectación a un bien jurídico cuya protección concretamente describe la ley.

Peña Cabrera: presenta como ejemplo: Conducir a excesiva velocidad rozando la vereda o preparar recetas siendo apenas un estudiante de farmacia; así mismo Villavicencio Terreros: El policía que entrega su arma cargada a un tercero sin tomar las precauciones que le obliga su profesión.

En cuanto a los elementos del tipo de lo injusto de los delitos de acción imprudentes, cabe decir que, en los mismos, el tipo está constituido por una acción que infringe el deber objetivo de cuidado, el resultado y la relación de causalidad determinada conforme al criterio de la equivalencia de las condiciones y el siguiente criterio de imputación objetiva: que el resultado sea de aquellos que trataba de evitar la norma de cuidado infringida si se trata de un delito de resultado o sólo por la acción que infringe el cuidado debido si se trata de un delito imprudente de mera actividad.

Para que concurra el tipo de lo injusto de los delitos de acción imprudentes es preciso, en primer lugar, que el resultado se haya producido por imprudencia. El Derecho exige, para realizar las diversas acciones en la vida social una determinada diligencia o cuidado. Se trata de una medida objetiva, que está en función de la necesidad de protección de los bienes jurídicos y de las exigencias de la vida social. La medida de cuidado debido es independiente de la capacidad de cada individuo. Se trata del cuidado necesario para el desarrollo de una actividad social determinada; una persona que no pueda observarlo está obligada a abstenerse de su realización.



oImprudencia simple:

Es realizar un acto con ligereza, sin las adecuadas precauciones; es decir, es la carencia de templanza o moderación.



oImprudencia temeraria:

Punible o inexcusable negligencia con olvido de las precauciones que la prudencia vulgar aconseja, la cual conduce a ejecutar hechos que, a mediar malicia en el actor, serían delitos.





4.1.2.2-LA IMPERICIA:

Es la falta total o parcial, de conocimientos técnicos, experiencia o habilidad en el ejercicio de la medicina. Es decir, es la carencia de conocimientos mínimos o básicos necesarios para el correcto desempeño de una profesión determinada.

Esta forma de culpa: imperitia culpae adnumerantus (la impericia se considera como culpa), consiste en la falta de conocimiento que se le exige a la gente en razón de su formación especial o experiencia. Para Peña Cabrera; Cita como ejemplo: El ingeniero constructor que no sabe calcular la resistencia del material empleado al construir un edificio; o el cirujano que ignora el manejo del bisturí al realizar una intervención quirúrgica; igualmente Villavicencio Terreros: El enfermero que provoca una embolia gaseosa (paso del aire a la sangre) durante una transfusión de sangre, debido a su desatención.


-Inobservancia.- Consiste que al desempeñar ciertas actividades o cargos, el sujeto omita cumplir los deberes impuestos por los reglamentos u ordenanzas.



4.1.2.3-LA NEGLIGENCIA:

De acuerdo con nuestras nociones se conoce por negligenci a, a la omisión de la diligencia que exige la naturaleza de la actividad que se realiza. Sin embargo, el índice para valorar si ha existido o no negligencia debe aplicarse siempre tomando en consideración las circunstancias del caso concreto. Verbigracia, No puede exigirse la misma diligencia al experto cirujano que al recién iniciado en la profesión (circunstancias personales), ni puede requerirse el mismo celo al que opera en perfectas condiciones de asepsia en el quirófano, asistido por su personal auxiliar, que al que se ve obligado a intervenir en pleno campo al accidentado por una colisión de vehículos (circunstancias de lugar). Asimismo han de estimarse las circunstancias de tiempo. Desde el ámbito básico se entiende por tal a “una falta en el actuar”, “no prever lo previsible”; es decir que el autor no adopta en su conducta la precaución debida, o aún la de desidia, la falta de interés en el valor del acto que genera un resultado típico. Así PEÑA CABRERA presenta como ejemplo: el autor no se dio cuenta (por no examinar el arma) del peligro de jugar con el revólver cargado. Villavicencio Terreros señala: mantener abiertas las puertas de un microbús de transporte público de pasajeros.




4.1.2.3.1-Negligencia Profesional:

La negligencia profesional, es la omisión de la diligencia exigible al profesional en el desempeño de su actividad. Como tal, la diligencia profesional no debe confundirse con la diligencia normal, exigible a cualquier persona cuidadosa, prudente y responsable al realizar su trabajo, sino que conlleva un régimen mucho mas riguroso compuesto por un grado de de especialidad de sus estudios o conocimientos y la actualización y capacitación técnica que se presume que un profesional de categoría concreta posee.

Incurrir en una negligencia profesional de esta índole implicará una responsabilidad civil profesional, esto es, la obligación de resarcir por medio de una indemnización el perjuicio ocasionado a la víctima. En los supuestos más graves podrá haber responsabilidad criminal, por ser el acto const itutivo de un delito de imprudencia.

Así, el cirujano que al operar a un paciente no respeta las condiciones de asepsia que precisa su instrumental quirúrgico, incurre en imprudencia común (que podrá ser simple o temeraria, según los casos). Pero el médico que desatiende los más elementales métodos de diagnóstico o de tratamiento e incurre en imprudencia profesional, considerada más grave, como es lógico, que la común.

En épocas recientes los procedimientos judiciales contra profesionales liberales han tenido un crecimiento mundial espectacular, y en especial en lo que concierne al área de la medicina. Ello no se debe a que los médicos en la actualidad sean más negligentes que en tiempos anteriores al nuestro, cuando resultaba insólito demandar a un galeno, sino a que los pacientes (como los consumidores en general) han tomado conciencia de que hay errores que no deben quedar impunes. El aumento de las demandas ha llevado a no pocos profesionales a verse en la necesidad de suscribir un seguro de responsabilidad civil que cubra, al menos, las consecuencias económicas de una hipotética actuación profesional dudosa.




4.1.3- Elementos de la culpa:

Lo correcto es que el tipo de los delitos imprudentes, en tanto no contenga una descripción adicional de la conducta, solamente sea llenado por la imputación objetiva: un resultado imputado al tipo objetivo es causado imprudentemente, sin que se necesite para ello de criterios adicionales. En realidad, detrás del elemento lesión del deber de cuidado se esconden diferentes elementos de imputación, los cuales designan los presupuestos de la imprudencia de manera más precisa que tal cláusula general.

Tomando como referencia la clasificación realizada por el Dr. Raúl Peña Cabrera ; tenemos los siguientes elementos de la culpa:



-LA ACCIÓN.- Para el autor la conducta se expresa orientada a la ejecución de un resultado extratípico, por constituir un ¨ tipo abierto ¨ ya que no está previsto en la ley; lo cual no implica de manera alguna lesión al principio de legalidad por cuanto cuantit ativa y cualitativamente sería imposible detallar en la ley la gama de conductas culposas que se presenten.



-LA INOBSERVANCIA DEL CUIDADO OBJETIVAMENTE DEBIDO.- En los delitos culposos hay que buscar un punto de referencia con el qué comparar la acción realizada, para determinar si ha sido realizada, para ver si ha sido realizada imprudentemente. Este punto de referencia lo da el deber objetivo de cuidado. Al respecto Peña Cabrera: “las modernas sociedades prácticamente es imposible prohibir acciones que lleven un peligro de lesión de los bienes jurídicos; de modo que no tofo comportamiento que aun siendo previsible y que tenga un resultado delictivo implique una infracción del cuidado objetivamente debido”.

Finalmente; “Hay criterios para apreciar si existe violación del deber de cuidado: a) El Estado regula determinadas conductas mediante normas con nivel de leyes o reglamentarias; b) En tales normatividades se basa el principio de la confianza, significando quién la adecua su conducta a la norma confía que otros hagan lo mismo”


-EL RESULTADO.- Para Eugenio Raúl ZAFARONNI : “El resultado es un delimitador de la tipicidad objetiva culposa que algunos han llamado componentes de azar”. El resultado es un presupuesto para poder deducir correctamente el cuidado objetivo en el caso específico, secuencia de la acción convergente tanto del desvalor de la acción como del desvalor del resultado.


-EL RESULTADO COMO CONSECUENCIA DE LA INOBSERVANCIA DEL CUIDADO OBJETIVAMENTE DEBIDO.-En los delitos imprudentes de resultado lesivo debe mediar entre la acción imprudente y el resultado lesivo, en primer lugar una relación de causalidad, es decir una conexión que permita imputar ya en el plano puramente causal es el resultado concreto que se ha producido el autor de la acción imprudentemente realizada. Para Raúl Peña Cabrera: “la determinación de la inobservancia del cuidado por el autor en aquellas actividades que requieren el concurso de otras personas (tránsito vehicular, construcción de edificios, operaciones quirúrgicas, etc..) se hará teniendo en cuenta que a cada participante le es admisible confiar en que el otro partícipe desarrollará parte de la actividad de la manera correcta, salvo que las circunstancias especiales del caso hagan reconocible lo contrario, por ejemplo: el cirujano debe confiar que la enfermera le asista correctamente, de tal manera que si ésta equivoca la inyección, no es la acción de aquél sino la de ella la que lesiona el deber objetivo de cuidado”. La importancia del resultado opera en tanto se determine la consecuencia de la inobservancia del cuidado objetivamente debido.


-EL RESULTADO QUE LA NORMA DE CUIDADO TRATABA DE EVITAR.- El resultado de la inobservancia de la norma de cuidado puede no generar responsabilidad, responsabilidad extra penal, o responsabilidad penal. El último de los aspectos mencionados es el que nos interesa, pues el principio de la última ratium o intervención mínima limita el accionar jus puniendi en los delitos culposos para las conductas que afectan bienes jurídicos importantísimos, no previstas en otra vía (administrativa por ejemplo) o para aquellas en las que la imputación objetiva así lo establezca. El Dr. Raúl Peña Cabrera, señala. “no es suficiente que el resultado se haya ocasionado justamente como consecuencia de la inobservancia del cuidado objetivamente debido para que se haga presente el delito de acción culposa; no es cualquier resultado sino de aquellos que trataba de evitar la norma de cuidado. Así, viajando a velocidad excesiva se arrolla a un automóvil (circulando con velocidad adecuada el resultado hubiera sido el mismo).



5- CONCLUSIONES:

§El dolo es el elemento esencial del tipo subjetivo. Es el conocimiento y voluntad de realización de los elementos objetivos del tipo penal.




Comprende de dos aspectos:

-El aspecto de conocimiento o aspecto cognoscitivo del dolo.

-El aspecto del querer o aspecto conativo del dolo


§Dolo eventual sucede cuando el sujeto se representa la posibilidad de un resultado que no desea pero cuya producción ratifica en última instancia.

§Para otros, la eventualidad debe referirse al daño, y así solo se debería hablar de dolo eventual cuando el resultado se prevé como posible, pero se espera que no se realice, o le es indiferente ese resultado.

§Hay que considerar que el dolo se encuentra enmarcado en la escala de la culpabilidad como el elemento más alto de la misma, la culpabilidad tiene tres escalas, de menor a mayor: caso fortuito (no culpa), culpa, y dolo.

§El dolo presupone que el autor haya previsto el curso causal y la producción del resultado típico, ya que sin esa previsión jamás se podría hablar de dolo. No obstante, no se requiere la previsión de la causalidad o de la forma en que se produzca el resultado lo sea en sus más mínimos detalles.

§El concepto de culpa penal es semejante al de culpa civil: en ambos casos la culpa se define por una omisión de la conducta debida para prever y evitar el daño. Se manifiesta por la imprudencia, negligencia, impericia o inobservancia de reglamentos o deberes. Sin embargo, en la apreciación de la culpa a los fines del resarcimiento del daño, en un caso, y de la represión del delito, en el otro, existen pautas diversas: en el primer caso la culpa se aprecia como un criterio muy afinado para no dejar a la víctima sin reparación; en el segundo, existe mayor rigor para valorar las circunstancias constitutivas de la culpa con el propósito de no condenar a un inocente. De allí que: la más leve culpa impone responsabilidad civil al autor de un daño y, por consiguiente, una absolución penal por falta de culpa no hace cosa juzgada en lo civil. Corolario del mismo principio es que puede fundarse la responsabilidad civil en una simple culpa en la vigilancia y que aun ésta se presuma, lo que no se admite, en principio, en materia penal.





6-RECOMENDACIONES.

§Recomendamos, como futuros abogados que aspiramos ser; que nuestro ordenamiento jurídico legisle con mayor precisión el tema de los delitos culposos puesto que están estipulados de forma muy escasa.


§Recomendamos, a nuestros muy apreciados legisladores que promulguen leyes que sancionen de forma ejemplar a las personas que con alevosía y completa conciencia, cometan actos dañosos que vulneren o maltraten un bien jurídico protegido.

§Recomendamos, sobre todo la presencia de prudencia en cada una de nuestros actos puesto que como hemos venido apreciando se pierden o se marcan de por vida la existencia de un ser; debido a actos que se pudieron haber evitado.

§Recomendamos; a las personas a resolver sus diferencias de forma civilizada para que no caigan en el circulo vicioso de la venganza. Evitemos pues pérdidas de vidas por motivos totalmente injustificados.





7-BIBLIOGRAFIA.

oJIMÉNEZ DE ASÚA; Luis, Tratado de Derecho Penal VII, Buenos Aires 1948. (pág. 243)

oJOSÉ HURTADO POZO - MANUAL DE DERECHO PENAL - PARTE GENERAL I. Edición III – 2005, EDITORIAL GRIJLEY E.I.R.L – LIMA

oEjemplo citado en la colección ABC Del Derecho Penal. Escuela de graduados AGUILA & CALDERON. Pág. 47 y 48.

ohttp://www.unav.es/penal/delictum/

ohttp://www.monografias.com

oCitado en la página web www.wikipedia.org/culpa. categoría: Derecho de Daños / Derecho Penal.

oGARCIA CAVERO, Perci; LECCIONES DE DERECHO PENAL – PARTE GENERAL EDICIÓN 2008, EDITORIAL GRIJLEY E.I.R.L – LIMA; Pág. 432.

oJIMENEZ DE ASUA, Luis: La Ley y El Delito. Buenos Aires. Edit. Sudamericana. 1976.

oHANS - HEINRICH JESCHECK: Traducidos al Español por MUÑOZ CONDE; Francisco TRATADO DE DERECHO PENAL- VOLUMEN I. Barcelona. Bosch, Casa editorial S.A. 1981. Su versión original es Untersuchungen über Vorsatz und Fahrlässigkeit im Strafrecht (Investigaciones sobre el dolo y la imprudencia en el Derecho Penal), (p. 149) de 1930.

oPEÑA CABRERA; Raúl: TRATADO DE DERECHO PENAL: ESTUDIO PROGRAMATICO DE LA PARTE GENERAL: Lima Perú. Editora Jurídica “GRIJLEY” e.i.r.l. 1995.

oCitado en el artículo de la revista virtual: DERECHO & SOCIEDAD Nº23, cuyo autor es: VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe A. Servicio ofrecido por la Dirección de informática Académica (DIA)
Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

oPEÑA CABRERA; Raúl: TRATADO DE DERECHO PENAL: ESTUDIO PROGRAMATICO DE LA PARTE GENERAL: Lima Perú. Editora Jurídica “GRIJLEY” e.i.r.l. 1995.

oZAFFARONI, Eugenio Raúl: MANUAL DE DERCHO PENAL: PARTE GENERAL. Lima Perú. Ediciones Jurídicas. 1994.
   
 
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